... experiencias nómadas

Sobre este blog

Hay muchas formas de viajar.
Hacerlo con la imaginación es un ejercicio muy recomendable que nos permite soñar, escaparnos de la rutina.
Pero mejor si cabe es viajar de verdad, vivirlo en tu piel, olerlo, verlo, oirlo, sentir el ritmo; descubrir otras costumbres, otra gastronomía, otra forma de entender la vida. Plasmar en la retina bellas imágenes que ofrece el mundo, también otras de cruda realidad.
Y emprender camino con lo justo y necesario, con la mochila en la espalda, te permite recorrer más, parar donde quieras, trazar tu propia ruta, perderte y volverte a encontrar. Y resulta, con lo bueno y lo malo, una experiencia deliciosa.