... experiencias nómadas

26 de octubre de 2011

Delhi


Son las 6 de la mañana y ya estamos montados en el tren “shatabadi expres” camino de Jaipur. Aunque pudiera parecer imposible hemos conciliado el sueño como dos bebés después del largo y duro día de ayer y a pesar de los múltiples ruidos de las motos, los extravagantes claxon, el motor del aire acondicionado...

Ayer llegamos a Delhi y todo fue más fácil de lo esperado. Salimos del aeropuerto y sin ser en absoluto acosados nos dirigimos al cuidado metro de esta ciudad de contrastes. Atravesamos, al salir de él, la estación de trenes de “New Delhi” abarrotada de gente e impregnada en los más diversos y no precisamente agradables olores y conseguimos llegar haciéndonos valer de nuestra escasa intuición a la calle del Main Bazaar en la cual debíamos encontrar nuestro hotel. En efecto, como nos habían contado, la ciudad carece de aceras y hay que sobrevivir esquivando toda clase de vehículos que se mezclan en cualquier dirección.

Las vacas con joroba, los vendedores ambulantes, las tiendas más eclécticas y los pobres perros alopécicos nos amenizaron nuestro camino, acompañado, cómo no, de los cazaturistas y conductores de ricksaws que insistentemente ofrecían sus servicios, pero no nos resultó demasiado difícil deshacernos de ellos.

Nuestro primer día fue de lo más completo. Después de deshacer nuestros equipajes y preparar las mochilas pequeñas, salimos del hotel y recorrimos la calle para irnos haciendo con el ritmo, los olores y el tráfico y finalmente tomamos un cicloricksaw hasta “Vieja Delhi”. Fue una experiencia de lo más excitante y conseguimos llegar sanos y salvos a nuestro destino sorteando cruces imposibles, bajándonos a empujar en las cuestas más empinadas y alcanzando velocidades de vértigo en otras ocasiones.

Subimos las escaleras del “Jama Masjid”, la mezquita más grande de la India, y nos descalzamos para recorrerla mezclándonos con sus gentes y la presencia diluida de los turistas no nacionales. Después de atravesar caóticas y polvorientas calles llegamos al “Fuerte Rojo”, una edificación defensiva de la época Mogol con una conservación bastante deficiente pero de dimensiones impresionantes, y allí por segunda vez en el día nos pidieron posar en una foto con turistas indios. Nos buscaremos por el facebook.

Emprendimos el camino de regreso a “Nueva Delhi” y decidimos adentrarnos de nuevo en el impresionante mundo del metro para llegar a “Connaught Place”. En pleno centro de la nueva ciudad esta plaza recoge las tiendas más internacionales y los restaurantes de las grandes franquicias occidentales. Tomamos nota por si a la vuelta nos surgiera la necesidad...

Decidimos terminar el día, tras una buena ducha, en “Sam´s café”, la terraza-jardin del alojamiento en el que nos encontrábamos y uno de los sitios más recomendables de “Paharganj” por su exquisita comida y por resultar un remanso de paz en medio del una de las calles más estruendosas de la zona. Seguro que repetimos...

Si quieres ver nuestras fotos pincha aquí.

Delhi, 24 Octubre de 2011

1 comentario:

  1. veo que aunque pais emergente la limpieza sigue sin aparecer

    soy Luismi que llevo un poco de retraso con tu viaje pero me pongo al dia

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